Bandadas de un gorrión
Aquella mañana, él se levantó de la cama, se aseó, se vistió, desayunó y la dejo la nota sobre la mesa del salón como cada mañana. Ella se levantó a eso de las diez, convencida de que encontraría la nota de cada mañana, donde él escribía todo lo que la quería, todo lo que la iba a echar de menos ese día y todo lo que harían cuando volviese del trabajo.
Esa mañana cuando ella se levantó se aseó y desayunó, para después leer la nota. La leerá pero sin ganas, como quién lee el mismo cartel en la parada del autobús. Vio la nota doblada por la mitad colocada en la misma esquina de la mesa, como siempre.
Esta mañana, cuando decidió abrir la nota dos lágrimas mojaron sus mejillas. Ella lo sabía, sabía perfectamente que había escrito, ella lo había pensado mil veces, pero pensaba que era más fácil mirar hacia delante que pararse y mirar lo que te rodea, con la ilusión de que los nubarrones se disipen. Porque, es cierto que muchas veces es más fácil esperar algo de los demás que de uno mismo; es más fácil esperar a que pase el chaparrón a plantarle cara.
Todo lo que me queda
Es la vacía pena del viajero que regresa.
Que tengas suerte,
Un agujero en mi alma,
Incesantemente recuerdo tus ojos,
Enmiendo los errores que hemos cometido.
Recordando tu sonrisa se iluminará mi camino.
Oscuro será mi camino, buscaré el lucero que me guíe.
La nota resbaló de las manos sus manos. Mientras notaba como las espinas de un rosal se clavaban en su corazón. Todo se empezó a hacer oscuro y violento, todo se empezó a nublar y a hacerse callejones sin salida.
Esa mañana ella volvió a releer todas las notas que él había ido dejando durante todos esos años. Y recordó perfectamente todo lo que habían hecho cada día desde que él decidió dejar las notas.
Aquella mañana, él salió por la puerta con las manos cruzadas en la espalda y un cigarro colgándole de la boca. Ella miró por la ventana y le vio sentado en el banco de enfrente del portal tal como le había visto el día que le conoció. Entonces, ella, entendió que el amor es un laberinto, que nunca va por el camino fácil, que nunca llega por casualidad, que los barrotes aun de oro cárceles son.

Y la inspiración se tornó en palabras, de lo mejor que te he leido, por no decir lo mejor. La verdad es que parece una canción de Isma como te comenté el otro día. Si todos van a ser así vale la pena la espera.
Cuntas facetas ocultas tienes Carlos, eres todo un universo por descubrir (y no se ocurra tregiversarlo y pensar mal, xd), quien iba a pensar que fueses tan profundo, bueno es saberlo.
Ahora seguro que te pide Quique que le escribas cartas para su novia, despues del regalo que te ha dado esta tarde… no digo mas…
Lo dicho muy bonito.
¡Qué bonito, a tus pies maestro! No sabía yo que detrás de esa imagen de gañán insensible y obseso sexual había una persona con tanta creatividad y tanto talento. Me has dejado de piedra
Buenísimo tío. Te has sacado esa espina llamada prosa. Me encanta leerte.
charly, hoy viendo el tuenti aqui aburridillo, me dije, voy a ver que puede tener el charly aquí en sus blogs. Me he leido la mayoría de los relatos y a mí, tengo que reconocerlo no me has sorprendido. Me has fastinado y me has convencido de que te escondes bajo un fachada de gran creación y dinamismo. Sin duda esto es lo tuyo y te animo con todas las fuerzas a seguir contribuyendo a crear una atmósfera literata como tu sólo sabes. Un amigo.
charly, hoy viendo el tuenti aqui aburridillo, me dije, voy a ver que puede tener el charly aquí en sus blogs. Me he leido la mayoría de los relatos y a mí, tengo que reconocerlo no me has sorprendido. Me has fastinado y me has convencido de que te escondes bajo un fachada de gran creación y dinamismo. Sin duda esto es lo tuyo y te animo con todas las fuerzas a seguir contribuyendo a crear una atmósfera literata como tu sólo sabes. Un amigo.